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Una historia de constancia, perseverancia y fe.

Ana María Blanco Bologna

A los 34 años quedé viuda. Sólo tenía casa y la calle para caminar... Pero dije: ¡debo salir adelante por mis 4 hijos!

Tuve un padre y una madre que me dieron valores con mayúscula. Mi vida fue muy, muy difícil, pero casi todo salió adelante por mi constancia, mi fe, mi perseverancia y mi sentido al trabajo.  Quedé viuda a los 34 años y solo tenía casa y la calle para caminar… Pero dije: debo sacar adelante a mis hijos. El más chico tenía ¡4 años! y el mayor 16. Todos iban al colegio. Por lo tanto, puse una guardería, compré cunitas usadas y llegué a tener 12 niños, 5 bebes y los demás chicos entre 3 y 5 años.  El primero de ellos llegaba a las 5 de la mañana y el último se quedaba hasta las 11 de la noche. A veces estaba muy cansada porque se sumaban mis cuatro hijos.  Mi cuñada me daba una mano cuando estaba muy ajustada de plata pero en general siempre sola pensando que algo mejor llegaría. Mi madre me taladró siempre que “después de la noche viene el sol” y que” la vida es un tejido de dolor y de alegría”.

Durante un año estuve así, hasta que me dieron la pensión, que era mínima pero para algo alcanzaba. Volví a Catamarca, allí fue más fácil y me encontré con gente muy buena. Lamentablemente ahí no había universidad, solo profesorado, mis hijos en busca de su futuro se fueron a Córdoba. Yo en ese momento hacía bijouterie y vendía en todos lados, entonces les mandaba la plata que podía. Muchas veces quisieron volver pero les pedí que se queden y que nada se lograría sin esfuerzo. El resultado más gratificante es que hoy mis dos hijos varones son abogados (el mayor llegó al puesto más alto de la Justicia Federal y solo tiene 50 años!), una de mis hijas es Dra. en Bioquímica, toxicóloga y bactereóloga. Ellos son ejemplo de cumplimiento y buenísimos padres, esposos. Eso me colma de felicidad.

Hoy tengo 12 nietos. Llegué a los 70 años, camino 3 km diarios, hasta los domingos, y quiero ser una anciana con calidad de vida. Tengo muchas amigas hermanas de la vida a las que respeto y amo con el corazón. ¡Esta fue mi historia y tengo más cosas para contarles!

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